Con los años, especialmente a partir de los 35, nuestro cuerpo empieza a perder masa muscular de forma natural. Esto significa que quemamos menos calorías incluso cuando estamos en reposo, y es una de las razones por las que podemos notar que ganamos peso aunque sigamos con la misma rutina de siempre.
El músculo es como un motor: incluso sin movernos, consume entre un 20–25% de la energía diaria.
Nos ayuda a procesar mejor la glucosa, evitando picos de apetito y antojos.
Mantenerlo fuerte favorece un peso estable y más energía en el día a día.
Cuando perdemos músculo, nuestro metabolismo se vuelve más lento. Esto se traduce en menos calorías quemadas, más facilidad para acumular grasa y mayor dificultad para controlar el hambre.
Incluye ejercicios de fuerza en tu rutina semanal (no hace falta gimnasio, puedes empezar en casa).
Asegúrate de consumir proteínas de calidad repartidas a lo largo del día.
Descansa bien y cuida tus hábitos: el músculo también se recupera mientras dormimos.
Ofrecemos una cuidada selección de productos naturales y complementos alimenticios para cuidar tu salud y bienestar de forma consciente. En nuestro herbolario apostamos por la calidad, el asesoramiento cercano y las marcas de confianza.
© David Lucas